top of page

Nuestra filosofía

Intuario

La fuerza que nace del interior

Intuario es un método de entrenamiento para desarrollar la fuerza que nace del interior. No una fuerza basada en el control, la dureza o la evasión del dolor, sino la fortaleza que se demuestra cuando aprendemos a sostener la exigencia de la vida con claridad y estabilidad interna.

Así como el entrenamiento constante pone a prueba el cuerpo y la mente, la vida también exige presencia, atención y capacidad de respuesta. No siempre es cómoda, no siempre se adapta a lo que esperamos y, muchas veces, demanda más de lo que creemos tener. Intuario parte de esa realidad.

Aquí entrenamos para relacionarnos con la vida como quien entrena con disciplina: aprendiendo a mantener el centro incluso cuando aparece el cansancio, la incomodidad o la duda.

El entrenamiento en Intuario se estructura en cuatro fundamentos, que no funcionan como escalones rígidos, sino como capacidades que se cultivan y profundizan de manera continua.

Primer fundamento: Presencia

El primer entrenamiento consiste en aprender a regular el sistema nervioso a través de la respiración y la atención plena. Quien no tiene suficiente presencia para habitar su cuerpo y su mente, se pierde fácilmente en sus pensamientos, se distrae con estímulos externos y pierde claridad cuando la vida exige atención.

 

La atención plena implica reconocer lo que sucede en el aquí y ahora y aprender a relacionarse con la experiencia desde la observación, no desde la reacción automática.

Cuando la mente se resiste o evade lo que ocurre internamente, aparece el desgaste psicológico: estrés, ansiedad y confusión. Una mente dispersa cede con mayor facilidad ante la incomodidad, el cansancio y la inestabilidad emocional.

Aprender esto es clave: no eres lo que sucede, sino quien lo observa.

Segundo fundamento: Aceptación del dolor psicológico

El segundo fundamento del entrenamiento consiste en aprender a relacionarse con pensamientos y emociones que generan dolor psicológico. La vida es una sucesión constante de cambios. Algunos traen crecimiento, reconocimiento y expansión. Otros implican crisis, pérdidas, duelos y conflictos entre lo que la mente espera y lo que la realidad presenta.

 

Aprender a vivir los eventos dolorosos como experiencias transitorias permite desarrollar resiliencia: la capacidad de atravesar lo difícil, transformarse y aprender de lo vivido.

Dominar la mente y las emociones no significa eliminarlas, evitarlas ni forzarlas a ser positivas. Significa comprender su naturaleza impermanente. Así como los momentos difíciles pasan, los pensamientos y las emociones también lo hacen. Todo dolor psicológico tiene una duración. Estar dispuesto a aceptarlo, sentirlo y permitir que siga su curso es la forma de liberarse del sufrimiento innecesario.

Muchas veces, la mente se convierte en el mayor obstáculo. Aprender a no confundirla con quien eres es parte esencial del entrenamiento interno.

Tercer fundamento: Silencio interior
 

El tercer fundamento consiste en experimentar el espacio interno conocido como silencio interior. A través de la práctica meditativa, quien entrena en Intuario aprende a observar el silencio que existe detrás de los pensamientos.

Contrario a lo que suele creerse, este silencio no es lejano ni inaccesible. No requiere décadas de práctica ni uso de sustancias. Cuando la atención deja de alimentar el ruido mental, el silencio interior aparece como una consecuencia natural del entrenamiento.

La experiencia del silencio interior revela algo esencial: no hay una separación rígida entre sujeto y objeto. Se suaviza la diferenciación entre “yo” y “lo otro”. Esta comprensión, conocida como no-dualidad, no se aborda como una idea filosófica, sino como una vivencia que se profundiza con la práctica.

Desde ahí, la identidad deja de definirse por creencias, roles o narrativas personales. Surge una sensación de estabilidad y confianza que no depende de las circunstancias internas ni externas.

 

El silencio interior siempre está presente, del mismo modo que el cielo permanece detrás de las nubes.

Cuarto fundamento: Integridad y propósito

El último fundamento consiste en integrar lo entrenado en la vida cotidiana. Aquí se aprende a discernir entre lo que forma parte del propio camino y lo que ha sido impuesto por expectativas externas.

 

Elegir conscientemente la dirección de la vida, los valores y los propósitos personales es una expresión de verdadera fortaleza.

Quien entrena en Intuario no actúa desde impulsos ni desde exigencias ajenas, sino desde principios elegidos con claridad. Cada día se convierte así en una oportunidad de práctica, ajuste y crecimiento constante.

Lo que distingue a Intuario

Intuario no es un refugio para evitar el dolor ni un espacio para desconectarse de la exigencia de la vida. Aquí no se viene a sentirse bien por un momento. Se viene a entrenar.

Como en cualquier disciplina marcial, el entrenamiento no elimina la dificultad: enseña a enfrentarla. En Intuario el foco no está en vencer, sino en no perder el centro. Porque muchas veces el verdadero desafío no es lo que ocurre afuera, sino la reacción interna que nos desordena, nos acelera o nos hace dudar. 

 

Este entrenamiento no busca endurecerte, sino volverte flexible. No busca que reprimas lo que sientes, sino que aprendas a aceptarlo sin ser arrastrado por ello. 

Intuario no promete bienestar constante ni estados elevados. Promete algo más real: la fuerza interior que permite avanzar sin traicionarte, aún cuando el camino exige más de lo esperado.

 

Como todo entrenamiento profundo, los resultados no son inmediatos ni espectaculares. Son silenciosos. Se manifiestan en la forma en que caminas la vida: con más calma, más claridad y una confianza que no necesita demostrarse. Porque al final, la verdadera fortaleza no está en el golpe ni en la resistencia ciega, sino en la calma desde la que eliges cómo actuar.

Este es el entrenamiento para quienes entienden que la vida no se domina, se acepta. Para quienes saben que la fuerza más sólida no se impone hacia afuera, se cultiva hacia adentro.

Bienvenido a Intuario. El espacio donde se entrena la fuerza que nace del interior.

Edgar Acosta, Espacio interno para actuar con propósito

Sobre mí

Soy Edgar Arturo Acosta Arenas, psicólogo por la Universidad Iberoamericana, con una Maestría en Relajación, Meditación y Mindfulness por la Universitat de Barcelona y formación en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).

He trabajado por 9 años en el acompañamiento emocional y el entrenamiento mental de personas y equipos de trabajo que viven bajo altos niveles de exigencia. Algunos de mis clientes han sido Deloitte, Farmacias Similares, Rotoplas, BBVA, entre otros.

Además de mi formación académica, soy entrenador certificado de boxeo, y he practicado distintas artes marciales con el propósito de  entrenar el cuerpo con disciplina, autocontrol y fortaleza interna. 

De la integración entre psicología, mindfulness y mi experiencia en artes marciales nace Intuario, un método orientado a desarrollar la fuerza interna que necesitan las personas para enfrentar los retos de la vida y salir victoriosos. 

Mi trabajo se expresa a través de sesiones 1 a 1, talleres, cursos y programas formativos, donde el eje no es solo “sentirse bien”, sino entrenar una forma más libre y coherente de estar en la vida, incluso cuando ésta se vuelve desafiante.

bottom of page