Cuando la presión no se ve, pero se siente
Muchas personas aprenden a vivir con estrés constante. Cumplen con su trabajo, pero se van a casa y siguen resolviendo pendientes. Piensan que estar siempre alerta es su forma de funcionar.
Pero poco a poco aparecen señales como cansancio persistente, dificultad para desconectarse del trabajo, irritabilidad, problemas de sueño o la sensación de estar siempre bajo presión.
El problema es que el estrés se vuelve rutina, como si se acostumbraran a usar un zapato que les queda apretado.
Conocer tu nivel de estrés actual es el primer paso para cambiar ese hábito.


¿Cómo funciona?
1. Responde el cuestionario
Completa una serie de preguntas basadas en instrumentos psicológicos ampliamente utilizados para evaluar estrés y bienestar:
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Escala de estrés percibido (PSS-10)
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Inventario de burnout de Maslach (MBI)
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Índice de calidad de sueño de Pittsburg (PSQI)
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Índice de bienestar de la OMS (WHO-5)
2. Recibe tu resultado
Obtendrás una evaluación personalizada con una explicación sencilla de tus resultados.
3. Decide con mayor claridad
Si identificas áreas de mejora, podrás conocer los recursos de Intuario que mejor se adapten a tu situación.
IMPORTANTE: Este diagnóstico es con fines informativos y de orientación. No sustituye una evaluación clínica ni constituye un diagnóstico médico o psicológico.
Aquí empieza el método Intuario
No esperes a que el estrés te desborde. Conocer tu situación actual puede ayudarte a recuperar claridad mental antes de que el desgaste siga creciendo.

